- Es importante limpiar la pistola de pintar antes y después de cada uso.
- Pulverizar un poco de diluyente solo, al terminar de pintar.
- Frotar el vaso con un trapo y cepillo humedecidos en diluyente, el mismo diluyente usado en el trabajo, sin dejar que se nos seque la pintura que halla quedado en la pistola.
- Para esto recuerda que los diluyentes son tóxicos, evita el contacto con las manos usando guantes.